A diferencia de lo que se cree popularmente, no hay casualidad alguna. Y tampoco hay suerte.
¿Estás sudando y esforzándote por conseguir algo que consideras básico mientras otros lo tienen a raudales?
Bueno, pregúntate... ¿En qué punto estás?
Quizá te has esforzado más por subsistir que por brillar. ¿Estudiaste algo sólo porque "tenía salida laboral"?
Si no disfrutabas con lo que hacías, es normal que sientas que mereces algo mejor. De haber disfrutado del proceso, no buscarías cuentas con la vida ni con nadie y tampoco te compararías.
"Muy bien, Satoko... ¿Y ahora qué hago?"
¿Qué puedes aprender de lo que estás haciendo ahora mismo? ¿Hay algo en todo esto que en realidad merezca la pena? ¿Puedes compensar lo que no te gusta de tu vida con lo que sí?
Si no crees que merezca la pena, estás en el lugar adecuado, en el momento idóneo, sea éste el que sea, de tomar una decisión. Quizá tengas que empezar a romper con todo lo que conoces hasta ahora. Atreverte. Aveces, quien no es capaz de tomar una decisión así de forma premeditada, se ve obligadx a ello a través de un despido o alguna otra situación que le obliga a dar un vuelco a su vida. Adelántate; empieza a caminar aunque sea despacio. Y si no se da esa situación, ¿qué opinarías de ti mismo dentro de 10 o 20 años si sigue tu vida como está ahora?
¿Qué harías si te vieses obligado a comenzar de cero? ¿Tienes miedo de algo?
Pues, pregúntate, ¿será más doloroso continuar viviendo en ese astío que tanto te molesta... O un periodo de adaptación hacia una nueva realidad?
Quizá todo sea mucho más sencillo de lo que piensas.
No te limites a esperar a que la vida decida por ti.
No hay casualidades: Tienes lo que atragiste con cada una de tus decisiones+acciones, y también con todo aquello que no decidiste, dejando hueco a que cualquier situación o persona decidiese por ti.
Esto no significa que debas cambiar todo de un día para otro, sólo un pequeño paso al día mientras mantienes tu realidad actual, hasta que tu nueva realidad sea lo bastante fuerte como para asentarse.
No temas al miedo.
-Apunta en un cuaderno tus sueños, todo lo que te gustaría hacer, por alocado que parezca.
-Elige uno y divídelo en pequeñas etapas alcanzables.
-Da un pequeño paso hacia él hoy mismo.
-Si mañana das otro paso y cada día otro, con unos pocos minutos al día, en un mes empezarás a ver avances.
Cuéntame tu proceso, quizá le sirva de ejemplo a otras personas.
PD: No, no ha sido casualidad que encontrases esta entrada en el vasto internet.
No hay comentarios:
Publicar un comentario