Finalmente se enjaula el alma y se consiente que la vulgaridad rebase cualquier límite. Hemos perdido la esencia y nos hemos perdido a nosotros mismos.
Mejor lo que sale del corazón que lo programado.
Mostrándose uno mismo tal cual es, sin tratar de buscar esta "originalidad" deseada, se consigue ser original. Pues sólo la pura esencia de las personas tiene esa capacidad.
"Si un artista crea su obra para los otros, no le sirve ni a él ni a ellos. Si crea para encontrarse a sí mismo, le sirve a él y a los otros."
— Alejandro Jodorowsky (@alejodorowsky) January 21, 2014 "¡Eliminan lo necesario, conservan lo superfluo y se creen inteligentes!"
— Alejandro Jodorowsky (@alejodorowsky) January 21, 2014